
En declaraciones a la Televisión Central de China (CGTN en español), el viceministro de Políticas Antibloqueo de Venezuela, William Castillo, reiteró la exigencia nacional de que sean levantadas de forma absoluta las más de 1040 medidas coercitivas unilaterales que de manera ilegítima le han sido impuestas al país.
Castillo aseveró que las sanciones unilaterales han traído consigo un freno en la marcha y el desarrollo de la vida nacional, incluida la dotación de equipamiento para hacer frente a calamidades naturales como la acontecida el pasado 24 de junio. “Es verdad que si falta algún equipo en Venezuela hay que relacionar ese hecho con la carencia de recursos a la que ha estado sometido el Estado venezolano y con el cese del comercio exterior tanto para el sector público como para el sector privado”, señaló.
Dijo que el régimen sancionatorio impuesto a Venezuela ha afectado todas las áreas de la vida social, desde aspectos como la educación y la migración forzada hasta la infraestructura y la producción económica. El también gerente general del Observatorio Venezolano Antibloqueo recordó que el país enfrentó la pandemia de covid-19 en medio de un férreo esquema de sanciones.
“Venezuela no ha podido durante 11 años comerciar libremente su petróleo. Le han sido confiscados sus activos en el extranjero. Son más de 30.000 millones de dólares que fueron confiscados, y ahí aún hay 22.000 millones de dólares represados en el sistema financiero internacional. Pero el daño también se produjo por vía del llamado sobrecumplimiento, las llamadas sanciones invisibles, por lo cual muchas empresas dejaron de traer insumos a Venezuela. Entre ellas, por supuesto, empresas de construcción, empresas y servicios públicos. De allí también las fallas recurrentes y la desinversión en ciertos sectores de servicios básicos, como la energía”, señaló el viceministro.
Emplear recursos retenidos para la reconstrucción
Castillo enfatizó la urgencia de que los recursos soberanos de Venezuela que permanecen retenidos en el sistema financiero internacional a causa de las sanciones les sean devueltos al país, para apuntalar el proceso de reconstrucción de las zonas devastadas y para garantizar la atención de las personas damnificadas luego del desastre natural.
“Para recuperar su infraestructura, para iniciar la construcción masiva de viviendas Venezuela va a necesitar recursos propios, que los tiene y que deben ser liberados de los bancos europeos, del Fondo Monetario Internacional, de todos los organismos que los mantienen retenido desde hace más de 7 años”. Añadió que esos recursos “le pertenecen a Venezuela” y deben ser empleados en reconstruir las zonas afectadas por los terremotos.
“Hay que derrumbar definitivamente el muro sancionatorio, derrumbar la política de coerción, de presión económica que tanto daño le ha causado a nuestro país y a nuestro pueblo”, dijo finalmente William Castillo.

