
El cese definitivo de las medidas coercitivas unilaterales (MCU) impuestas a Venezuela representa el principal catalizador económico para viabilizar y acelerar el financiamiento de la reconstrucción de zonas devastadas por la reciente calamidad natural. Tal afirmación fue hecha por el economista Reinaldo Tamaris, quien en declaraciones a Venezolana de Televisión (VTV) resaltó la importancia de mantener un rumbo firme hacia la recuperación productiva del país y la generación de bienestar integral para toda la población.
Financiamiento soberano sin MCU
Tamaris señaló que la arquitectura financiera de Venezuela ha sufrido severas limitaciones operativas como consecuencia del bloqueo internacional. Ello ha impactado sensiblemente en la capacidad del Estado para canalizar recursos hacia áreas críticas.
El experto puntualizó que levantar estas restricciones permitirá al país comercializar de manera regular sus recursos estratégicos en los mercados internacionales, a precios justos y sin las brechas logísticas que actualmente encarecen las operaciones comerciales de la República.
“Tenemos que continuar la construcción del país. Para ello, el cese de las sanciones se convierte en el factor clave e indispensable que devolverá la fluidez económica necesaria para apuntalar la inversión pública y social”, afirmó.
Recuperar la infraestructura y los servicios
El cese definitivo de las sanciones se reflejaría de forma inmediata en la estabilización y optimización de los servicios públicos esenciales, tales como el sistema eléctrico, el suministro de agua y la vialidad nacional.
Tamaris argumentó que la etapa de reconstrucción necesita el soporte de un flujo cotidiano e ininterrumpido de ingresos, para reactivar masivamente el motor de la construcción y generar miles de empleos directos e indirectos, con miras a impulsar una dinámica económica ascendente desde las bases de la sociedad.
Crecimiento sostenible y equidad social
Destacó Reinaldo Tamaris que Venezuela posee un enorme espacio y potencial para el crecimiento económico sostenido tras los períodos de contracción inducida.
El levantamiento de las sanciones no solo abriría las puertas a nuevas inversiones extranjeras en condiciones de transparencia, sino que además potenciaría las alianzas productivas entre el sector público y privado, dentro de una visión unificada. El objetivo es priorizar las necesidades del pueblo venezolano y consolidar las reformas estructurales que garanticen la estabilidad laboral, productiva y social en el largo plazo.

