
Cuba denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la nueva escalada sancionatoria iniciada por Estados Unidos, que pretende hacer colapsar la economía y causar un daño colectivo que haga inviable la vida social y económica de la isla.
Roberto Cabañas, representante de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, lideró la representación cubana ante la 61ª. Sesión del Consejo de Derechos Humanos (CDH), que tiene lugar en esa ciudad suiza. Calificó las acciones de Washington no solo como un cerco económico, sino además como una estrategia deliberada de castigo colectivo contra la población civil.
Cabañas alertó que la actual Administración estadounidense busca establecer un bloqueo energético con el objetivo de paralizar la economía y la vida social en esa nación caribeña.
El representante cubano señaló que EE. UU. pretende reemplazar la diplomacia y las normas internacionales por una política de fuerza e intimidación, que busca forzar la complicidad de terceros países.
Enfatizó que estas medidas están diseñadas para generar privaciones y sufrimiento sistemático a millones de ciudadanos cubanos.
“El Consejo de Derechos Humanos no puede permanecer indiferente frente a estas acciones de carácter criminal”, sentenció Cabañas en su comparecencia.
Iniciativas de Cuba ante el CDH
En respuesta al complejo contexto global y al asedio institucional, Cuba anunció que liderará la promoción de tres proyectos de resolución fundamentales para la agenda de derechos humanos. Estos son:
1. Impacto de la deuda externa en el ejercicio de los derechos humanos.
2. Derecho a la alimentación, en un escenario de crisis alimentaria global.
3. Protección de la identidad cultural como baluarte frente a la homogeneización.
Cuba ratificó su compromiso con el multilateralismo y la defensa de la soberanía de los países frente a lo que definió como “un ataque directo a las instituciones internacionales”.

