
El Ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, reiteró el rechazo de la República Bolivariana de Venezuela a las sanciones impuestas por Estados Unidos y otros países, al divulgar en su canal de la red social Telegram el resultado de la votación sobre el efecto de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, que se efectuó el miércoles 2 de abril en el seno del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En su publicación, el canciller venezolano afirmó que la mayoría de los países miembros de ese organismo reconocen los daños generados por estas sanciones, a las que definió calificó como “un crimen que debe ser abolido”. Asimismo, denunció el papel de la extrema derecha venezolana en la promoción de estas medidas, acusándola de pretender castigar al pueblo venezolano por su fracaso político.
Repulsa nacional a las sanciones
Gil destacó que el Gobierno Bolivariano ha logrado establecer una ruta de prosperidad y crecimiento económico que le ha permitido enfrentar el bloqueo económico-financiero y demás formas de agresión. Asimismo, reiteró que existe consenso en el país contra estas acciones ilegales.
Las denuncias presentadas por Venezuela ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU han servido para probar el daño humanitario de las sanciones, tema que ha concitado el respaldo de muchos países dentro de esa instancia. Gil insistió en que “el pueblo venezolano no claudicará” y que “continuará denunciando estas medidas en todos los foros internacionales”.
Datos del Observatorio Venezolano Antibloqueo ubican a Venezuela como el quinto país con más sanciones a escala mundial, con 1.039 medidas coercitivas unilaterales que le han sido dictadas en el último decenio.
ONU debe pronunciarse sobre migrantes secuestrados
Al intervenir este miércoles en la marcha organizada en Caracas por la defensa de los migrantes secuestrados en El Salvador, el canciller Gil exigió al sistema internacional, y más específicamente, a la ONU, que se pronuncien y ordenen la inmediata liberación de estos ciudadanos venezolanos.
“Es hora de que el sistema internacional y el sistema de Naciones Unidas asuman su papel con valentía, sin cobardía, sin doble rasero, y que pidan la inmediata restitución de la libertad de estos compatriotas”, dijo.