
Durante una consulta pública efectuada en la sede de Pdvsa La Campiña, en Caracas, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, afirmó que “con un marco moderno, seguridad jurídica y cooperación energética internacional, Venezuela avanza con firmeza en su camino para convertirse en un gran productor mundial, convirtiendo sus vastas reservas en desarrollo económico y bienestar para nuestro pueblo”.
La mandataria encargada estuvo acompañada en esa actividad por autoridades del sector productivo y representantes de gremios empresariales del país, quienes analizaron los lineamientos centrales de este proyecto, orientado a la consolidación de la soberanía económica y a la estabilidad financiera de la nación.
Rodríguez exaltó la resiliencia del sector frente a más de una década de bloqueo ilegal y destacó la articulación entre el sector privado y las empresas del Estado, así como el compromiso y la tenacidad de las trabajadoras y los trabajadores de la industria de hidrocarburos.
Dijo que el país posee el registro más alto de reservas probadas, a lo que se suma la experiencia de más de un siglo de actividad de la industria petrolera nacional. Afirmó que esa combinación le asegura al país un posicionamiento privilegiado dentro del mercado global de los hidrocarburos.
Inversiones e impulso petrolero
La reforma de la Ley de Hidrocarburos establece la captación de inversiones en las áreas de infraestructura y producción. El Gobierno nacional coordina la reactivación de instalaciones existentes bajo principios de autodeterminación y respeto a la normativa legal venezolana.
La presidenta encargada estima una inversión de 1.400 millones de dólares para 2026. El objetivo fundamental de estos recursos es continuar impulsando y robusteciendo el Motor Hidrocarburos, pieza clave en la estrategia económica nacional.
Aseguró que el año 2026 marcará una etapa de transformación, tras un 2025 en el que la inversión fue del orden de 900 millones de dólares.
Destacó la necesidad de “pasar de ser el país con las reservas más grandes de petróleo del planeta a ser un gigante productor. Que Venezuela sea un gigante al lado de Rusia, de Estados Unidos, de Arabia Saudita”.
El desarrollo de proyectos energéticos en esta nueva etapa económica se fundamenta en la capacidad del personal nacional para operar el sistema productivo. El Estado orienta su estrategia hacia la independencia financiera frente a factores externos que afecten la comercialización del crudo venezolano. La planificación actual apunta a definir el rumbo de la industria de los hidrocarburos en las próximas décadas, dentro de un esquema de crecimiento real.

