
En entrevista con el medio asiático CGTN, el viceministro de Políticas Antibloqueo, William Castillo, denunció el impacto económico y social derivado de la imposición de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela, y explicó las directrices y los mecanismos económicos que la nación lleva adelante para superar el bloqueo impuesto por Estados Unidos y sus aliados.
El también gerente general del Observatorio Venezolano Antibloqueo señaló que el principal objetivo de las sanciones fue generar una situación de devastación económica en el país. De allí que los ataques estuvieran dirigidos contra la industria petrolera venezolana. “Millones de dólares de Pdvsa (Petróleos de Venezuela S.A.) están retenidos en el Sistema Financiero Internacional. Ese bloqueo al comercio de petróleo y a las finanzas públicas buscó generar, precisamente, una implosión económica por la vía de la devastación”.
Castillo precisó que “la economía cayó a una quinta parte de su tamaño de 2015. Pdvsa perdió, en los siguientes siete años, 232.000 millones de dólares, dejó de producir prácticamente 4.000 millones de barriles y la economía, en su conjunto, dejó de percibir 642.000 millones de dólares, que no se produjeron por la crisis económica”.
Del bloqueo a la recuperación
El viceministro destacó que las políticas desarrolladas por el Estado venezolano, ejecutadas junto con el Poder Popular, han sido clave para superar las afectaciones generadas por las sanciones. Durante los primeros años del bloqueo, Venezuela usó rutas alternativas y alianzas económicas importantes con países soberanos. “Rusia, Turquía, Irán e India son naciones que rechazan la aplicación de este tipo de medidas –y de alguna manera– toman el riesgo de seguir comerciando, de seguir participando en el desarrollo de nuestros países”.
Explicó que “Venezuela producía, a principios de 2015, 2,4 millones de barriles de petróleo diarios, y llegó a procesar, en el punto más bajo –junio del 2020, en plena pandemia-, 400.000 barriles de crudo. Hoy, la producción está sobre 1 millón de barriles, es decir, hay una recuperación. Pero todavía estamos en poco más de una tercera parte de lo que producíamos hace 10 años”.
Dijo que la aprobación de la Ley Antibloqueo fue fundamental para la reactivación de los sectores productivos del país. “En ella se establecen medidas para buscar atraer inversiones y mantener relaciones comerciales, sin que estas sean afectadas por el bloqueo. Fue una decisión legislativa para ordenar la política antibloqueo, organizar de alguna manera las inversiones y mitigar el miedo que producen las sanciones”, señaló.
Asimismo, explicó que a partir de la activación de la Ley Antibloqueo se logró captar inversión internacional para reimpulsar el aparato productivo nacional. En tal sentido, recordó que el sector agrícola creció 5 % en 2024, el agroindustrial lo hizo en 6 % y el sector de la producción de carne registró una expansión de 7 % en el mismo año.
Resaltó que las alianzas productivas están impulsando el desarrollo de distintos proyectos en el sector de minería básica. También el sector farmacéutico está recuperando parte de su infraestructura. “Hay en Venezuela una apertura. A pesar del bloqueo y de que persisten las sanciones, el mundo reconoce hoy que la economía venezolana está creciendo, que ofrece múltiples oportunidades y que hay una garantías jurídicas”.
Mundo agredido
Castillo dijo que las sanciones representan un problema global que afecta el libre comercio e impone limitaciones y penalidades a buena parte de la población mundial.
Señaló que actualmente suman 30 las naciones que son objeto estas sanciones ilegales y criminales, lo que afecta al 28 % de los habitantes del planeta. Se refirió a Rusia y China, sobre los que pesan medidas coercitivas unilaterales. Particularmente, Rusia es el país más sancionado, con más de 37 mil sanciones.
“Es, entonces, un problema de la humanidad. Si sacamos a Rusia y China que, pudiéramos decir, son economías desarrolladas, todas los demás son economías pequeñas, economías medianas o economías emergentes, como el caso de Irán o de los países africanos, que fueron sancionados durante el proceso de Independencia. Es decir, países castigados por promover su libertad política. En nuestro caso, hemos sido sancionados por un objetivo estratégico: apoderarse del petróleo de Venezuela”, aseveró el viceministro Castillo.