
Este miércoles 11 de febrero, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió en el Palacio de Miraflores al secretario de Energía de los Estados Unidos (EE.UU.), Christopher Wright, con el objetivo de establecer una agenda productiva de largo plazo que posicione al sector energético nacional como motor de la relación bilateral.
En la declaración de prensa posterior al encuentro, la presidenta (E) Rodríguez se refirió a las áreas clave de cooperación técnica y comercial. Mencionó la reactivación de la producción y exportación de petróleo y gas, la explotación conjunta de recursos minerales y el fortalecimiento del sistema eléctrico venezolano.
Por su parte, el secretario Wright subrayó el compromiso por transformar radicalmente la relación con Venezuela. El funcionario estadounidense enmarcó esta visita dentro de una iniciativa de Washington que, dijo, pone de relieve la paz, el comercio y la prosperidad entre los países del hemisferio.
“(Los EE. UU.) queremos comercio, queremos paz, queremos prosperidad, queremos seguridad…”, afirmó Wright.
Levantamiento de restricciones económicas
Uno de los puntos más relevantes del discurso del secretario de Energía fue el anuncio de acción administrativas concretas para levantar las restricciones económicas. Según Wright, la administración de Trump planea otorgar licencias que permitan a empresas estadounidenses y nuevas compañías ingresar al mercado venezolano.
Asimismo, anunció que están en búsqueda de estrategias para que las compañías nacionales venezolanas puedan adquirir insumos, invertir capital y aumentar su producción sin las limitaciones producto de las sanciones. Proyectó además un aumento en la producción de petróleo y gas para 2026, lo que deberá traducirse en mejores ingresos y servicios eficientes para la población venezolana.
Mesas de trabajo conjuntas
Las dos delegaciones participantes en este diálogo coincidieron en que, más allá de los vastos recursos naturales del país, el mayor activo es el talento humano venezolano. La cita concluyó con el compromiso de mantener mesas técnicas de trabajo y la promesa de futuros viajes del secretario Wright para dar seguimiento a los proyectos acordados.
Bajo los principios de cooperación y beneficio para ambas naciones, el encuentro marca un hito en la normalización de las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, pese a las divergencias históricas y los altibajos políticos de los últimos años.

