
En una serie de intervenciones públicas recientes, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez Gómez, ha reiterado su llamado al levantamiento total de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos en contra de Venezuela.
La mandataria ve ese paso como el impulso fundamental para la recomposición institucional del país, tras los eventos de enero de 2026 y como requisito indispensable para la estabilidad económica de toda la región.
Rodríguez se dirigió al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, instándolo a traducir la actual retórica de “amistad y sociedad” en acciones administrativas concretas, que permitan a Venezuela operar sin restricciones financieras.
Bajo las directrices de la Diplomacia Bolivariana de Paz, invitó a la Administración estadounidense a superar la “etapa del odio” para dar paso a una agenda de respeto mutuo y eficaz diálogo político.
“Como amigos y socios que estamos abriendo una nueva agenda de cooperación, pedimos que cese ya el bloqueo contra nuestra patria”, afirmó Rodríguez, quien definió la medida como un “clamor de justicia” necesario para el desarrollo de la juventud venezolana.
Impacto en la integración energética y el comercio
La presidenta encargada subrayó que las sanciones han generado un “efecto dominó”, que perjudica a las economías vecinas. En tal sentido, destacó el inicio de la exportación de gas butano hacia Colombia como un símbolo del potencial venezolano. Enfatizó que el fin de las restricciones impulsaría de forma inmediata la interconexión de infraestructura, electricidad y gas, lo que fortalecería la seguridad energética de la región.
Considera Rodríguez que Venezuela ha demostrado ser un “socio confiable” en el ámbito de los hidrocarburos, pero advirtió que, para profundizar esta cooperación, es imperativo el desbloqueo financiero por parte de Washington.
Consenso para el impulso productivo
En el ámbito interno, la mandataria señaló que existe una coincidencia entre la clase obrera y el sector empresarial privado venezolano sobre la urgencia de eliminar las trabas que impiden materializar una agenda de complementariedad económica.
Rodríguez vinculó directamente la persistencia de las sanciones con la dificultad del Estado para garantizar ingresos justos a la población trabajadora.
Asimismo, ha cuestionado a los grupos políticos que han promovido el asedio en el pasado, tildándolos de “clase apátrida”, y exaltó la resiliencia histórica del pueblo venezolano ante el bloqueo.
Nueva etapa de unión nacional
Delcy Rodríguez hizo un llamado a la sociedad civil y al movimiento cultural para unirse en una sola voz contra las medidas coercitivas unilaterales.
Reiteró que el objetivo del Gobierno que lidera es acelerar los proyectos de inversión extranjera y fortalecer los programas sociales para los sectores más vulnerables.
La mandataria encargada enfatizó que Venezuela no representa una amenaza para ninguna nación y que seguirá utilizando todos los espacios internacionales para denunciar las graves consecuencias del bloqueo y las sanciones unilaterales.

