
A dos meses de los devastadores terremotos que asolaron a Venezuela, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez Gómez, presentó al país un balance pormenorizado del Plan Venezuela Renace, hoja de ruta que orienta las acciones del Ejecutivo nacional en materia de reconstrucción y atención a las familias afectadas.
“Sé que para una familia que todavía no ha podido volver a su casa ninguna cifra es suficiente; y sé también que para quien todavía tiene dificultades con el agua, la electricidad, servicios, saber que hemos avanzado no significa en modo alguno que el problema esté resuelto. Por eso seguimos trabajando sin descanso, sin desmayar en el esfuerzo”, afirmó.
En su alocución, la presidenta convocó a la unidad nacional y recordó que el trabajo de reconstrucción debe trascender cualquier diferencia política, ya que se trata de una tarea que involucra el bienestar de todos los venezolanos. Reiteró que el Gobierno que encabeza mantiene su esfuerzo constante y sin descanso para superar las dificultades que persisten en las zonas afectadas.
Viviendas y mejora de los servicios
La jefa del Estado encargada dijo que se tiene previsto construir más de 4.000 nuevas viviendas antes de finalizar el año, y así continuar hasta que cada familia afectada tenga una solución. “Nadie quedará sin nuestro abrazo y sin nuestra atención”, dijo.
Añadió Delcy Rodríguez que el plan de mejora de los servicios públicos “no comenzó con el terremoto ni termina con la reconstrucción”. Al respecto, se refirió al plan nacional para mejorar de manera progresiva la electricidad, el agua, la salud, las escuelas, el hábitat, la vialidad y demás servicios esenciales para la población.
Reconoció que las fallas en el suministro eléctrico representan uno de los problemas más agudos, puesto que afectan tanto la vida cotidiana de la población como al aparato productivo.
“Hemos suscrito acuerdos que van a permitir incorporar nuevos megavatios al sistema eléctrico nacional, entre ellos el acuerdo con la empresa argentina IMPSA, y estamos ejecutando un plan para ampliar significativamente nuestra capacidad termoeléctrica (…) Detrás de cada megavatio hay una familia, está el estudiante que necesita luz para sus tareas, el hospital que necesita funcionar, el comercio que necesita abrir y la empresa que necesita producir y generar empleo. Ese es el objetivo: servicios que funcionen mejor, que sean cada vez más confiables”, señaló la presidenta encargada.
Impulso económico y reinserción internacional
Rodríguez resaltó que pese a la emergencia generada por el destre natural la producción petrolera ha mantenido su tendencia al crecimiento. “Hoy supera 1 millón 230 mil barriles día, su nivel más alto desde febrero del 2019. Hemos suscrito además 50 acuerdos estratégicos en petróleo y gas, que incorporarán nuevas inversiones en más de 76 áreas productivas de hidrocarburos en el país”.
Se refirió a la proyección de crecimiento de la economía venezolana emitida recientemente por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) que ubica en 6,5 % la expansión económica de Venezuela al cierre de este año.
Dijo que será la mayor en la región latinoamericana y que se fundamenta “en 21 trimestres consecutivos de expansión. Son cifras importantes, pero no son ni con mucho el objetivo final; aún falta mucho para recuperar una economía gravemente impactada por sanciones”.
Indicó que el objetivo de la política económica en curso “es lograr una economía que crece, que pueda traducirse en empleo, mejores ingresos para los trabajadores, servicios y oportunidades para las familias”. Señaló que en los últimos dos meses la brecha cambiaria se redujo de casi 30 % a 12,3 %. “Detrás de ese número hay algo muy concreto: que una familia pueda organizar mejor sus gastos, que sus ingresos le rindan más”, afirmó.
Destacó la importancia de que el país haya retomado sus vínculos con instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, así como los avances en la normalización de relaciones diplomáticas, económicas y consulares con distintos países,
“Nuestra relación con el mundo debe estar guiada por una idea sencilla; los intereses de Venezuela y el bienestar de los venezolanos”, afirmó Delcy Rodríguez.
Diálogo constructivo
La presidenta mencionó los resultados del ciclo inicial de diálogos entre el Gobierno nacional y representantes de la oposición. “Alcanzamos un primer acuerdo con un sector de la oposición representada en la Asamblea Nacional de 2015 para trabajar sobre asuntos concretos, entre ellos la recuperación de recursos y activos pertenecientes al país y la renovación del Poder Judicial”.
Recordó que como resultado del programa de convivencia democrática y paz, han obtenido medidas de libertad 1.046 venezolanos y un total de 12 mil personas recibido beneficios procesales.
“Todavía tenemos problemas importantes que resolver. Hay familias esperando una vivienda definitiva. Hay comunidades donde debemos terminar de recuperar los servicios. Hay venezolanos preocupados por sus ingresos, por el empleo y por el futuro de sus hijos. No voy a decirles que todo está resuelto, pero sí puedo decirle que tenemos claro el camino para avanzar”, aseveró la presidenta encargada.
Enfatizó que el objetivo final es que cada familia tenga un hogar seguro, acceso a servicios públicos de calidad y oportunidades para su desarrollo, y que el renacer de Venezuela debe hacerse desde la espiritualidad, el encuentro y el trabajo conjunto de todos los sectores del colectivo nacional.

