
La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, encabezó una sesión ampliada del Consejo Nacional de Economía Productiva, que reunió a más de 600 representantes del Gobierno Nacional, cámaras empresariales y sectores productivos.
El encuentro se centró en coordinar el Plan de Reconstrucción Nacional “Venezuela Renace” y evaluar acciones que permitan atender más eficazmente las consecuencias del doble terremoto acontecido el pasado 24 de junio.
El vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega Sánchez, presentó el balance y las líneas generales del plan de acción para garantizar la estabilidad del aparato productivo nacional y acelerar la reestructuración financiera, indispensable para el desarrollo de la nación.
Tras las evaluaciones técnicas sobre el comportamiento de la infraestructura industrial, el equipo económico gubernamental ratificó la solvencia y solidez institucional del Estado para enfrentar coyunturas adversas y avanzar hacia un escenario de estabilización macroeconómica y crecimiento sostenido.
Reforzamiento del sector productivo
Las autoridades del área económica confirmaron que tanto el sector petrolero como el resto del industrial y productivo nacional continúan operando con total normalidad, mostrando una capacidad de respuesta y resiliencia superior a las estimaciones iniciales.
Los flujos operativos de la industria petroquímica y energética se mantienen blindados, lo que constituye el pilar fundamental para el ingreso de divisas destinadas a la inversión pública, la infraestructura y los servicios básicos para la población.
Hoja de ruta económica
El vicepresidente sectorial de Economía enfatizó que la hoja de ruta inmediata contempla tres directrices fundamentales, dictadas por el Ejecutivo para apalancar el desarrollo productivo y avanzar con firmeza en la recuperación. Estas son:
Captación activa de inversiones y movilización internacional. La prioridad inicial se centra en la captación activa de inversiones y en la movilización de recursos mediante el apoyo decidido de socios internacionales estratégicos. Este flujo financiero internacional será estrictamente dirigido a la modernización tecnológica y la dinamización del mercado interno.
Reestructuración de la deuda soberana. Como segunda prioridad ineludible está el proceso de reestructuración de la deuda externa del país. Se explicó formalmente que el restablecimiento pleno del acceso de Venezuela a los mercados internacionales de financiamiento pasa obligatoriamente por la flexibilización y normalización de los compromisos crediticios. Con ello, se busca obtener el alivio institucional necesario en términos de plazos y tasas para orientar cada recurso disponible al bienestar social de los ciudadanos.
Garantía y blindaje del flujo operativo interno. La tercera directriz fundamental establece el resguardo y la optimización de las operaciones del sector energético y el tejido industrial nacional. El objetivo es asegurar de forma soberana el ingreso continuo de divisas indispensables para financiar de manera directa los planes de contingencia, la reconstrucción de infraestructura y el fortalecimiento de los servicios públicos esenciales.
El imperioso levantamiento de las sanciones
Al cierre del balance macroeconómico, la presidenta Delcy Rodríguez Gómez elevó una denuncia categórica ante los organismos multilaterales respecto del impacto continuado del bloqueo ilegal impuesto por el Gobierno de Estados Unidos contra Venezuela.
La mandataria dijo que la imposición de las medidas coercitivas unilaterales limita de forma drástica la capacidad de respuesta oportuna del Estado venezolano ante emergencias nacionales y planes de contingencia social como los requeridos tras los devastadores terremotos en Venezuela.
Rodríguez afirmó que las restricciones financieras y los bloqueos a las cuentas públicas internacionales actúan de manera punitiva en detrimento de los derechos humanos de la población, al impedir la adquisición directa de insumos críticos y retrasar el plan de recuperación productiva iniciado por la República.

