
El viceministro de Políticas Antibloqueo y gerente general del Observatorio Venezolano Antibloqueo, William Castillo, afirmó que las 14 licencias relativas a Venezuela emitidas por Estados Unidos luego del 3 de enero representan permisos temporales y condicionados que no implican el cese del bloqueo económico y financiero impuesto al país durante los últimos 11 años.
En entrevista con el canal multinacional teleSUR, Castillo señaló que el esquema de licencias constituye una acción pragmática diseñada para flexibilizar y aliviar el impacto del bloqueo económico sobre un país. En el caso de Venezuela, este mecanismo permite normalizar las operaciones financieras internacionales a través de la banca pública, al permitir transacciones que se encontraban por completo restringidas.
Los bancos públicos nacionales ahora autorizados para efectuar operaciones con empresas estadounidenses son el Banco Central de Venezuela (BCV), el Banco de Venezuela (BDV), el Banco del Tesoro (BT) y el Banco Digital de los Trabajadores (BDT).
“Las operaciones financieras de estas instituciones estaban impedidas desde 2017. Las medidas de flexibilización implementadas por los organismos sancionadores de EE. UU. son un alivio gradual. Pero eso no debe hacernos perder de vista que sobre el país se han dictado 1088 medidas coercitivas unilaterales (MCU), de las cuales 1040 permanecen activas. (…)”., destacó el viceministro.
Apenas un paso
Explicó que mediante las dos últimas licencias emitidas por Estados Unidos, que se suman a las ya activadas para los sector de hidrocarburos y minería, “se autoriza empresas a realizar pagos, cobranzas, a operar como cualquier banco. Si bien eso no desactiva las sanciones, pues siguen vigentes todas las órdenes ejecutivas que bloquean la actividad de la banca pública nacional, ni deja sin efecto el bloqueo general sobre los activos de Venezuela, sí permite a esas empresas venir al país y efectuar sus operaciones (…) Autorizan a empresas de EE. UU. a participar en negociaciones formales con el Gobierno de Venezuela. Por ejemplo, participar en licitaciones, firmar contratos preliminares, cartas de intención, en suma, a entablar negociaciones comerciales con el Gobierno venezolano”.
A su juicio, la acción representa un paso importante para normalizar el trato comercial y financiero de Venezuela con el mundo. “Es un avance hacia la normalización, pero en modo alguno significa el levantamiento de las sanciones específicas contra Venezuela”, dijo.
“Las licencias son un permiso temporal y, además, muy condicionado”, reiteró el viceministro de Políticas Antibloqueo.
Con información de Telesur

