
Al intervenir en la videoconferencia “Sanciones de EE.UU. contra aliados: una nueva (vieja) paradoja”, organizada por el prestigioso foro de debate internacional Club Valdai, el viceministro de Políticas Antibloqueo, William Castillo, desarrolló un análisis detallado de la situación geopolítica del país tras el ataque militar perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela el pasado 3 de enero.
Castillo denunció la escalada de agresiones por parte de la Administración estadounidense iniciada en septiembre de 2025, al tiempo que delineó la hoja de ruta diplomática y económica que el Gobierno bolivariano, liderado por el presidente Nicolás Maduro y la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ejecuta en resguardo de la soberanía nacional.
Una agresión inédita
El viceministro Castillo inició su intervención calificando el ataque militar perpetrado el 3 de enero como un hecho sin precedentes en la historia de las relaciones bilaterales. Destacó que la agresión resultó en la pérdida de más de 100 vidas y reiteró la denuncia del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama y diputada Cilia Flores.
“La violación de la soberanía de Venezuela es un hecho extremadamente grave. Una mancha histórica que jamás se borrará”, afirmó Castillo, subrayando que esta acción no fue un procedimiento judicial, sino un intento de derrocar al Gobierno utilizando recursos militares de la más alta tecnología.
La paradoja de las sanciones como herramienta de control
El representante venezolano explicó que Washington ha transformado su política de “asfixia económica” en una estrategia de control político. Precisó que, hasta febrero de 2026, Venezuela enfrenta 1.088 medidas coercitivas unilaterales, de las cuales 171 afectan directamente a la industria petrolera.
Castillo calificó de “paradoja” el hecho de que EE. UU. intente ahora utilizar las sanciones como una palanca para reinsertar a sus empresas en la economía venezolana, después de haber sido la propia Casa Blanca la que forzó la salida de operadoras estadounidenses y europeas en los años 2017 y 2019.
“Yudo geopolítico”: contención y soberanía
En el ámbito económico, el viceministro utilizó la metáfora del Yudo geopolítico para describir la respuesta venezolana: utilizar la fuerza del adversario para vencerlo. Destacó la reciente reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que otorga incentivos legales para la inversión extranjera, al permitir esquemas de asociación en los que el sector privado puede tener participación mayoritaria, pero bajo estrictas condiciones que preservan la soberanía nacional.
Asimismo, resaltó que, gracias a la Ley Antibloqueo, Venezuela se consolidó en 2025 como la nación de mayor crecimiento en Suramérica, al lograr un incremento de 8,5 % de su PIB.
Alianzas estratégicas y nuevo orden multipolar
Finalmente, Castillo reafirmó el compromiso de Venezuela con la construcción de un mundo multipolar. Reivindicó los 80 años de relaciones con la Federación de Rusia y los 25 años de alianza estratégica sólida, potenciada por el reciente Tratado de Asociación Estratégica firmado por los presidentes Maduro y Putin.
El viceministro antibloqueo concluyó que, pese a las amenazas militares en el Caribe y el Pacífico, Venezuela no renunciará a su independencia económica ni a su derecho de comerciar libremente con naciones soberanas y bloques como el BRICS.

