
El viceministro de Políticas Antibloqueo, William Castillo, analizó en el medio digital La IguanaTV las recientes intervenciones y anuncios estratégicos de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en particular su alocución al país el pasado jueves 29 de octubre.
Castillo subrayó que las posturas fijadas por la Jefa de Estado, tanto en la Asamblea General de las Naciones Unidas como en sus pronunciamientos para la política interna, configuran un compendio de orientación política integral y una ruta clara para la recuperación nacional, que permita superar el impacto de las sanciones internacionales.
En cuanto al ámbito económico, el viceministro calificó de disruptiva la propuesta presidencial orientada a establecer, de cara al año 2027, una metodología clara de ajustes de ingresos vinculada de forma directa al crecimiento económico real del país.
Recordó que la economía venezolana sufrió una severa contracción al reducirse a 25 % de su tamaño en 2020 con respecto al año 2012, producto de las medidas coercitivas unilaterales. Ante la profunda pérdida del poder adquisitivo familiar y las limitaciones de aplicar aumentos indexados a la inflación que resultarían insostenibles para las cuentas públicas, la medida propuesta por la presidenta encargada se presenta como un mecanismo heterodoxo y responsable, fundamentado en tres vértices:
- Sincronización con la producción real: los ajustes salariales y de ingresos se realizarán progresivamente a medida que la economía genere mayor riqueza y bienes tangibles.
- Coherencia macroeconómica: se evita la emisión desordenada de liquidez, protegiendo los avances en la estabilización de precios y la superación de la hiperinflación.
- Mesa de consensos laborales: las decisiones se acuerdan directamente en mesas de trabajo con los sectores productivos y trabajadores, lo que conceptualmente alinea esta propuesta con grandes acuerdos históricos de estabilización, como el Plan Real de Brasil.
El diálogo y las garantías democráticas
En cuanto a la esfera política, Castillo afirmó que las elecciones deben constituir la solución institucional a los conflictos y no el detonante de nuevas crisis. En este sentido, recordó el precedente histórico de la Batalla de Santa Inés en 2004, cuando el expresidente Hugo Chávez promovió el diálogo bajo la facilitación de José Vicente Rangel y César Gaviria para encauzar la polarización hacia el referendo revocatorio.
Asimismo, resaltó la trascendencia de la propuesta de reforma del sistema judicial presentada el 30 de enero de este año para afianzar la transparencia e igualdad ante la ley.
Servicios públicos y ruta electoral
Enfatizó William Castillo que el discurso de la mandataria encargada se traduce en ejecuciones concretas en materia de servicios públicos e infraestructura. Entre los logros tangibles figuran la reincorporación de casi 500 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional, la importación e instalación de transformadores de gran escala de 300 megavatios y la rehabilitación de la red vial nacional.
Con respecto al eventual cronograma electoral, destacó la necesidad de consolidar garantías institucionales sólidas que incluyan la actualización del Registro Electoral dentro y fuera del país, la realización de auditorías rigurosas al sistema de votación y la articulación de un Consejo Nacional Electoral de consenso.
Castillo planteó además la necesidad de iniciar un debate ético e institucional sobre la regulación de los algoritmos en redes sociales, para evitar la manipulación de la opinión pública y ejercer un control consciente y soberano sobre las tecnologías digitales.

